*30 por ciento de la población en América Latina no tiene acceso a los servicios de salud

*México es de los países que menos invierte en salud con sólo 5.52% de su PIB

Por Denise Mondragón

Ciudad de México, 11 de junio de 2020.- La crisis por la pandemia COVID-19 podría ser el “gran catalizador” del cambio que necesitan los sistemas de salud en la región de América Latina, indicó Elmer Huerta, médico oncólogo, fundador y director del Preventorio del Cáncer en el Centro de Cáncer de la Universidad George Washington, de Estados Unidos.

De acuerdo con el especialista, cuando la pandemia llegó a América Latina, la situación de los sistemas de salud en la región ya presentaba desigualdades; por un lado, Latinoamérica tiene un promedio regional de 27 camas de hospital por cada 10 mil habitantes; por otro, de las 630 millones de personas en América Latina y el Caribe, el 30 por ciento no tiene acceso regular a los servicios de salud, principalmente provocado por problemas geográficos o de ingresos, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Según la Comisión Economía de América Latina y el Caribe (CEPAL), la región tiene 185 millones de personas pobres, con 10 por ciento de la población total en pobreza extrema.

“Los pobres son los más vulnerables porque a veces se abstienen de buscar atención que no pueden pagar”, precisó Elmer Huerta durante el seminario ‘Los sistemas de salud durante la pandemia.’

Los países más industrializados invierten hasta el 8 por ciento del PIB en salud (tres mil a cuatro mil dólares por habitante por año). En América Latina es mil dólares por persona. En Argentina, Chile, Cuba y Uruguay gastan alrededor de 2 mil dólares por persona; en el caso de Haití, Honduras y Venezuela gastan menos de 400 dólares. Por su parte, México es de los países que menos invierte en salud con sólo 5.52% de su PIB de acuerdo con datos de 2017 del Banco Mundial.

Mientras que el gasto de bolsillo es bajo en Cuba, Costa Rica y Uruguay, es muy alto en otros países como Venezuela (63%), Guatemala (54%), República Dominicana (45%) y México (44%).

Antes de la pandemia de COVID-19, una familia mexicana gastaba anualmente un promedio de 4 mil 300 pesos en la atención de sus enfermedades. Ahora con el coronavirus, el costo de una prueba de PCR para la detección del virus tiene un precio de, al menos, mil 300 pesos, por lo que se prevé que el gasto de bolsillo aumente.

Para el médico, un sistema de salud es el método por el cual la atención médica se financia, se organiza y se le entrega a sus habitantes. Su objetivo es mejorar la salud de la población de la manera más efectiva posible a la luz de los recursos disponibles y las necesidades de la sociedad. También es responsable de evaluar el estado de salud, controlar la transmisión de enfermedades y ayudar a hacer frente a los problemas causados por la enfermedad.

“Un sistema de salud debe cuidar a las personas. Ese cuidado resulta en satisfacción, comodidad y estados afectivos deseables, a pesar de que el estado de salud del paciente se deteriore durante una enfermedad incurable.”

Finalmente, el especialista mencionó que no existe un “libreto” para salir de esta pandemia, sin embargo, esta emergencia sanitaria dará la oportunidad a cada país de reestructurar su sistema de salud, de mejorarlo o de seguir con las deficiencias ya presentes.

Escríbenos a soypaciente@gmail.com