• El 47% de las personas contagiadas por COVID-19 padecen al menos una enfermedad crónica no transmisible o factor de riesgo
• Las personas con COVID-19 y alguna enfermedad crónica o factor de riesgo tienen 99% más riesgo de morir, respecto a los que no tienen ninguna comorbilidad. Es decir, casi dos veces más riesgo.
• Se está produciendo una sindemia, la coincidencia de diferentes enfermedades en un mismo momento. Hay que fortalecer al paciente: especialistas.

Ciudad de México, 12 de octubre de 2020.- Las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT) aumentan la gravedad de la infección por COVID-19. Entre las que más incrementaron el riesgo de ingreso a unidades médicas intensivas y de intubación se encuentran la diabetes, la inmunosupresión y la obesidad.

El 47% de los contagiados confirmados por COVID-19 padecen al menos una enfermedad crónica no transmisible o factor de riesgo. Las personas con COVID-19 y alguna enfermedad crónica o factor de riesgo tienen 99% más riesgo de morir, respecto a los que no tienen ninguna comorbilidad. Es decir, casi dos veces más riesgo. Lo anterior fue revelado en una investigación cuyas conclusiones se encuentran en el artículo “Increased Risk of Hospitalization and Death in Patients with COVID-19 and Preexisting Noncommunicable Diseases and Modifiable Risk Factors in Mexico”, publicado en la revista Archives for Medical Research, editada por Elsevier para el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y realizado por Diego Rolando Hernández Galdamez, Pablo Méndez Hernández y Miguel Ángel González-Block entre los principales colaboradores.*

Dicha investigación señaló que la pandemia de COVID-19 ha puesto en manifiesto la importancia de abordar un escenario epidemiológico en el que coexisten enfermedades infecciosas y crónicas degenerativas. “Se está produciendo una sindemia, es decir, la coincidencia de diferentes enfermedades en un mismo momento”, declaró Miguel Ángel González Block, investigador de la Universidad Anáhuac y director de Evisys Consulting.

La investigación, que contempló los 212 mil 802 casos confirmados de coronavirus reportados por la Secretaría de Salud hasta el 27 de junio de 2020, indicó que el 47.4% de las personas con diagnóstico confirmado de COVID también reportaron padecer una comorbilidad, siendo la hipertensión la más frecuente (20.1%).

A su vez, entre las personas fallecidas, 42% fueron reportadas con hipertensión, 37% con diabetes, mientras que 25% tenían obesidad y 8.8% eran fumadores.

“El COVID-19 vino a evidenciar que la situación actual de las enfermedades crónicas no transmisibles en México no está controlada, ya que por un lado tenemos una frecuencia excesiva de personas que viven con esta enfermedad y por otro, algunos estudios en México han mostrado que la mayoría de los pacientes con estas enfermedades no están controlados”, aseveró Pablo Méndez Hernández, Jefe de Investigación Estatal de la Secretaría de Salud de Tlaxcala y uno de los autores de dicho estudio.

De acuerdo con el doctor Méndez, los prestadores de servicios de salud en el país tienen una deuda con las personas que padecen de obesidad y otras enfermedades crónicas degenerativas, al no brindarles un modelo de promoción de la salud óptimo, efectivo y de calidad, que facilite que el paciente se empodere sobre su salud y sea capaz de tomar las decisiones correctas sobre el adecuado control de su salud y enfermedad.

“Ahora con la situación del COVID, necesitamos más que nunca pacientes controlados, que chequen continuamente sus niveles de presión (hipertensión), hemoglobina glicosilada (diabetes) y tomen sus medicamentos.”

Sin embargo, a lo largo de los años, los pacientes no han contado con las herramientas necesarias para prevenir riesgos. “Falta información en las preguntas que se les hacen una vez que llegan a consulta; no hay promoción de la actividad física y la alimentación saludable, así como una deficiente comunicación entre médicos y pacientes, siendo estos últimos quienes no acuden a unidades hospitalarias por miedo a morir”, dijo.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) del 50% al 70% de los casos de diabetes en la región de las Américas no están controlados

Según Pablo Méndez, existe una “campaña del miedo” hacia el paciente por la situación que actualmente se vive; se busca el aislamiento social, no salir de casa, pero no se promueven con ímpetu estrategias como la promoción y facilitación de la actividad física, útiles para que combatir los factores de riesgo de las ECNT, como la obesidad, el sobrepeso y el tabaquismo.

Por ello, es necesario fortalecer la comunicación médico-paciente en el primer y segundo nivel de atención para mejorar la adherencia al tratamiento farmacológico y no farmacológico.

 

Alertar y alentar

Dada las altas tasas de prevalencia de dichos padecimientos entre los mexicanos, la pandemia representa una especial amenaza para el sistema de salud y para la sociedad. A corto plazo, deben tomarse medidas especiales de prevención, especialmente con personas con diagnósticos de ECNT, enfatizó González Block. Sin embargo, hasta hace poco se concentraron los esfuerzos en la atención del COVID-19 y se limitó el acceso a servicios para la atención regular de problemas crónicos de salud.

Según Diego Hernández Galdamez, investigador del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP) y coautor del artículo, “Para tratar el COVID-19 ahora más que nunca es necesario determinar los factores predictivos de infección severa, permitir la estratificación de riesgos, optimizar la reasignación del hospital, recursos y orientar recomendaciones e intervenciones de salud pública”, dijo el especialista.

Por su parte, Pablo Méndez enfatizó en que “más del 60% de los contagiados logra vencer el virus y salir adelante. El problema es que llegan tarde para recibir atención médica, por eso los primeros días son muy importantes para atender la enfermedad.” Ir al hospital no significan que morirán, mencionó.

Como ejemplo de la prevención de ECNT y el combate contra el coronavirus, la Secretaría de Salud de Tlaxcala está implementando las Brigadas Cuídate, que atienden y asesoran a pacientes con enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión y proporcionan los medicamentos que requieren para evitar el agravamiento de las condiciones.

Incluso con una vacuna disponible, el coronavirus permanecerá, probablemente con una incidencia mayor que la observada para la influenza estacional. Por lo tanto, es fundamental redoblar los esfuerzos para prevenir y controlar las ECNT en México y así reducir la morbilidad y mortalidad.

*El artículo es el primero en ser publicado por investigadores sobre el riesgo que tienen personas que viven con enfermedades crónicas y factores de riesgo como obesidad y fumar para que sean hospitalizados, usen ventiladores y mueran por COVID-19 en México.

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